Viernes 13

¡Se muy bien que hoy es sábado 13, no viernes 13!, pero lo que quizás no conozcan es el origen de esta "maldita fecha". Cuyo nacimiento se remonta a 1307, hace exactamente 700 años. ¡Lastima que no coincidió en el día de la semana!

En días pasados he venido comentando sobre la tan conocida Orden de los Pobres Caballeros de Cristo del Templo de Jerusalén y su aclamado juicio. Siete siglos exactos han pasado desde que acontecieron estos trágicos y a la vez fabulosos sucesos, los cuales, han generado más de 300 volúmenes de información, tanto literaria como ensayística.

No he pretendido en post anteriores contar la historia de los templarios, y no lo haré ahora. Sobradas narraciones inundan la red sobre el tema. Solo voy a referirme a hechos curiosos, como el origen del fatídico día.

Felipe el Hermoso, Rey de Francia, ordenó la detención de todos los miembros de esta orden religiosa un día como hoy. En aquellos tiempos, las comunicaciones entre los diferentes estados de una nación se realizaban mediante mensajeros, es decir, muy lentas. Nadie podía garantizar que unas ordenanzas, por muy reales que fueran, se cumplieran en tiempo y forma.

El monarca francés, cuyo objetivo supremo era apoderarse de las riquezas atesoradas por los miembros de esta orden, ideo un eficaz recurso para evitar que los templarios pusieran a salvo sus riquezas:

Emitió la orden de captura en un sobre lacrado (con sello real) y con indicaciones precisas de no abrirse hasta el viernes 13 de octubre de 1307. Llegado ese día, los agentes encargados del orden, abrieron el sobre –imagino que al unísono– y se apresuraron a cumplir con su deber. Detener a todos los miembros de la Orden del Templo.

Triste día, muchos caballeros, tomados por sorpresa se resistieron a ser detenidos. Pagaron con su vida.

La orden religiosa más poderosa acababa de ser borrada de la faz de la tierra, Felipe, jamás halló sus riquezas... una leyenda comenzaba a florecer...