La Estatua de la Libertad

No pretendo contar la historia de ese símbolo estadounidense, sería como descubrir el agua tibia. Sin embargo, les voy a regalar un par de imágenes, que descubrí en un viejo libro sobre la construcción de este monumento, regalo de Francia a Estados Unidos, precisamente un 28 de octubre y como muchos saben de 1886, hace exactamente 121 años.

La Estatua de la Libertad

Rostro de la Estatua de la Libertad

La Estatua de la Libertad
Trabajos finales para el rostro de la Estatua de la Libertad, 1885, frank Leslie´s 17 de octubre de 1885

La cogida y la muerte - Federico García Lorca

A las cinco de la tarde.
Eran las cinco en punto de la tarde.
Un niño trajo la blanca sábana
a las cinco de la tarde.
Una espuerta de cal ya prevenida
a las cinco de la tarde.
Lo demás era muerte y sólo muerte
a las cinco de la tarde.
El viento se llevó los algodones
a las cinco de la tarde.
Y el óxido sembró cristal y níquel
a las cinco de la tarde.
Ya luchan la paloma y el leopardo
a las cinco de la tarde.
Y un muslo con un asta desolada
a las cinco de la tarde.
Comenzaron los sones del bordón
a las cinco de la tarde.
Las campanas de arsénico y el humo
a las cinco de la tarde.
En las esquinas grupos de silencio
a las cinco de la tarde.
¡Y el toro, solo corazón arriba!
a las cinco de la tarde.
Cuando el sudor de nieve fue llegando
a las cinco de la tarde,
cuando la plaza se cubrió de yodo
a las cinco de la tarde,
la muerte puso huevos en la herida
a las cinco de la tarde.
A las cinco de la tarde.
A las cinco en punto de la tarde.
Un ataúd con ruedas es la cama
a las cinco de la tarde.
Huesos y flautas suenan en su oído
a las cinco de la tarde.
El toro ya mugía por su frente
a las cinco de la tarde.
El cuarto se irisaba de agonía
a las cinco de la tarde.
A lo lejos ya viene la gangrena
a las cinco de la tarde.
Trompa de lirio por las verdes ingles
a las cinco de la tarde.
Las heridas quemaban como soles
a las cinco de la tarde,
y el gentío rompía las ventanas
a las cinco de la tarde.
A las cinco de la tarde.
¡Ay qué terribles cinco de la tarde!
¡Eran las cinco en todos los relojes!
¡Eran las cinco en sombra de la tarde!


Federico García Lorca

Traslado de la Fe

Cuando se trata de salvar el patrimonio histórico hay hombres dispuestos a todo, incluso a transportar 1.000 toneladas en forma de iglesia a lo largo de 12 kilómetros.

Parece increíble. Los habitantes de Heuersdorf, localidad de Sajonia (este de Alemania), decidieron salvar su iglesia de ser engullida por una mina de carbón a cielo abierto, que realizará la empresa carbonífera MIBRAG y que hará desaparecer todo el pueblo.

El histórico templo, cuyas paredes cuentan más de 750 años, posee 20 metros de largo y 14 de altura, de estilo románico, es considerada la iglesia defensiva más antigua de Sajonia.

Poco antes de partir hacía su destino final (la localidad vecina de Borna), asentada en una plataforma de hormigón, abrigada por un corsé de acero y remolcada por varios camiones de gran potencia, el párroco local la bendijo, con la esperanza de que su lento traslado (durara una semana) se realizara sin contratiempos.

Admiren este grandioso acto de fe, no solo religiosa sino también histórica, impulsado por almas dignas de habitar el paraíso.

Heuersdorf

3.600 años de historia encerrados en una casa

La arqueología es una ciencia que absorbe a muchas personas, indagar en el legado histórico de antiguas culturas es algo fabuloso y lleno de aventuras. Pero esa pasión, sino va acompañada de conciencia, respeto y metodología científica, puede provocar la perdida de lo que tanto amamos.

Arqueólogos aficionados abundan alrededor del mundo, como el caso de un jubilado, habitante de las cercanías de Venecia, en cuya casa la policía ha encontrado nada menos que 12.000 obras arqueológicas extraídas de excavaciones ilegales, con el objeto de crear su propio museo.

Los artículos van desde peines de la Edad de Bronce a joyas, hebillas, puntas de flechas, espadas del renacimiento y cerámica de diferentes épocas. Todo de un valor incalculable, ¡pues cubre un período de 3.600 años!, desde el siglo XVIII AC al siglo XVIII DC. ¡Prácticamente toda la historia de la región!

Aún no queda claro para la policía, si el hombre era un negociante, un saqueador o un amante de la arqueología, pero la colección, exceptuando algunas piezas expuestas en la propia casa, estaba correctamente almacena en cajas.

Si este señor no tuvo la precaución de documentar correctamente los hallazgos, estoy seguro que una gran laguna inundará los registros históricos de esta región italiana.

Un siglo de ensueños

Hace exactamente 25 años Colombia, Latinoamérica celebraba un acontecimiento cultural sin parangón, ¡Gabriel García Márquez había obtenido el Premio Nobel de Literatura!

El Gabo, genio de las letras hispanas, que el pasado 6 de marzo cumpliera 80 años, máximo representante del realismo mágico, corriente literaria exteriorizada en una obra (para mí), sin igual: Cien años de soledad, es laureado por la Academia Sueca, abriéndole las puertas de la eternidad, en oposición a dos grandes: el británico Graham Greene y el alemán Günter Grass.

Cien años de soledad. No recuerdo el tiempo en que la leí. Mucho, poco, no importa. Lo increíble es que aún tengo latente en mi memoria, (yo, tan olvidadizo), su primera oración:

"Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo..."
En muchas ocasiones he pensado releerla, pero temo no se vuelvan a repetir (absurdo de mi parte), las horas de insomnio, los ansiosos dedos que voltean las páginas, la fusión de capítulos, los ojos cansados y sobre todo el miedo al final próximo. Sufro al pensar en la congoja, la soledad, el desaliento, el mirar ausente hacía el librero e imaginar que nada lo igualará, el saber que por mucho que me refugie en otras líneas quedaré vacío. ¡Mezquina actitud! Dudo frente a un dios de las letras que nos devuelve el aliento en cada mágico encuentro. No se, quizás tome valor, y extienda las manos hacía este ejemplar de ensueños, aunque pesen consecuencias nefastas sobre mi espíritu...

El CHE, una utopía indestructible

Para Albert Einstein había dos cosas infinitas: una, el universo, la otra, la estupidez humana. De esta última acabo de recibir el más vivido ejemplo: la destrucción a tiros del monumento al Che en Venezuela, una estela de vidrio de 2,4 metros de alto, colocada en el pico turístico El Águila, por el gobierno venezolano para conmemorar los 40 años del asesinato de este grande de Latinoamérica fue abatida por desconocidos.

Acciones como esta llegan a deprimirme, ¿Cómo es posible que existan seres en este universo capaces de creer que van a destruir una revolución con solo acabar con una imagen de alguien tan venerado? Por favor señores, las ideas no se derriban a balas, jamás lo han hecho y jamás lo harán.

Mucho menos se destruye un ideal como el del CHE, este hombre va más allá de todo canon, contexto o proceso histórico, de toda concepción filosófica. Él paso a ser pensamiento, sueño, utopía, incluso, a ser modo de vida. Piensan que con destruir un simple cristal con su rostro, van a cambiar el rumbo de la historia. ¡Que ingenuidad!

Hechos como estos lo único que hacen es aumentar su admiración, unir más personas en torno a sus ideales, fortalecer sus pensamientos, crear más fuerza alrededor de su persona, y todo por un simple hecho: cuando tú destruyes algo admirado "por unos pocos", la mayoría se pregunta la razón de tal acción. La respuesta muy simple: los humanos destruimos lo que tememos, (por pequeño que sea) lo que puede hacernos daño.

Devastar es muy simple, eso siempre lo hemos hecho, construir, ¡oh!, eso es más difícil.

Biblioteca Digital Mundial

Con cada nuevo amanecer nacen proyectos para preservar la memoria escrita de la humanidad, preocupación global, pues lo que somos se forjó en el pasado, y lo que seremos, depende de cuanto conozcamos lo acaecido en el tiempo.

Guiados por este propósito, la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos y la UNESCO han unidos fuerzas para desarrollar un programa que tendrá como fin digitalizar materiales raros y únicos procedentes de todo el mundo. Un prototipo, puesto a prueba en seis lenguas oficiales de Naciones Unidas: árabe, chino, inglés, francés, ruso, español y portugués, dio resultados alentadores.

El respaldo tecnológico corre a cargo del principal inversionista: el gigante de Internet Google, e incluirá manuscritos, mapas, libros, grabaciones musicales, registro de sonidos, películas, impresiones y fotografías procedentes de bibliotecas y otras instituciones culturales, alrededor de todo el orbe, para ponerlas libres de cargo en la Red.

Ideas como esta harán que nuestros hijos, en un futuro cercano, puedan acceder a los registros de las grandes culturas mundiales.

El arpa y la sombra

El arpa y la sombraComentar un libro cualquiera de Carpentier es difícil, al menos para mí. Este genio de la literatura, creador de lo real-maravilloso, estilo perfeccionado por gigantes de la talla de García Márquez o no tan grandes, (según modesta opinión) como Isabel Allende, hace que me sienta intimidado, empequeñecido ante la exquisita prosa que se despliega ante mis ojos y que tímidamente intento ilustrar. ¡Titánica labor!

El arpa y la sombra, volumen lleno de poesía, donde lo fantástico se funde con la realidad para desmitificar la figura de Cristóbal Colón, hacerlo corpóreo, presentarlo al mundo como el ser llenos de miedos, dudas, ladrón de ideas y conocimientos, inhábil en el arte marino pero perseverante, audaz, luchador incansable en busca de un sueño que jamás llegó a ver realizado.

Ideales son también los intentos de Pío IX por colocarlo en la cúspide de la inmortalidad: la canonización. Argumento medular de la novela que nos despliega con maestría este dios de la literatura latinoamericana.

Fontaine de Tourny

Fontaine de Tourny
Autor: Nino H
Año: 2007

Jicotencal - Plácido

Dispersas van por los campos
Las tropas de Moctezuma,
De sus dioses lamentando
El poco favor y ayuda:
Mientras ceñida la frente
De azules y blancas plumas,
Sobre un palanquín de oro
Que finas perlas dibujan,
Tan brillantes que la vista,
Heridas del sol, dislumbran,
Entra glorioso en Tlascala
El joven que de ellas triunfa;
Himnos le dan de victoria,
Y de aromas le perfuman
Guerreros que le rodean,
Y el pueblo que le circunda,
A que contestan alegres
Trescientas vírgenes puras:
«Baldón y afrenta al vencido,
Loor y gloria al que triunfa.»
Hasta la espaciosa plaza
Llega, donde le saludan
Los ancianos Senadores,
Y gracias mil le tributan.
Mas ¿por qué veloz el héroe,
Atropellando la turba,
Del palanquín salta y vuela,
Cual rayo que el éter surca?
Es que ya del caracol,
Que por los valles retumba,
A los prisioneros muerte
En eco sonante anuncia.
Suspende a lo lejos hórrida
La hoguera su llama fúlgida,
De humana víctima ávida
Que bajan sus frentes mustias,
Llega; los suyos al verle
Cambian en placer la furia,
Y de las enhiestas picas
Vuelven al suelo las puntas.
Perdón, exclama, y arroja
Su collar: los brazos cruzan
Aquellos míseros seres
Que vida por él disfrutan.
“Tornad a México, esclavos;
Nadie vuestra marcha turba,
Decid a vuestro señor,
Rendido ya veces muchas,
Que el joven Jicotencal
Crueldades como él no usa,
Ni con sangre de cautivos
Asesino el suelo inunda;
Que el cacique de Tlascala
Ni batir ni quemar gusta
Tropas dispersas e inermes,
Sino con armas, y juntas.
Que armen flecheros más bravos,
Y me encontrará en la lucha
Con sola una pica mía
Por cada trascientas suyas;
Que tema el funesto día
Que mi enojo a punto suba;
Entonces, ni sobre el trono
Su vida estará segura;
Y que si los puentes corta
Porque no vaya en su busca,
Con cráneos de sus guerreros
Calzada haré en la laguna”.
Dijo y marchose al banquete
Do está la nobleza junta,
Y el néctar de las palmeras
Entre víctores apura.
Siempre vencedor después
Vivió lleno de fortuna;
Mas como sobre la tierra
No hay dicha estable y segura
Vinieron atrás los tiempos
Que eclipsaron su ventura,
Y fue tan triste su muerte
Que aun hoy se ignora la tumba
De aquel ante cuya clava,
Barreada de áureas puntas,
Huyeron despavoridas
Las tropas de Moctezuma.


Gabriel de la Concepción Valdés (Plácido)

Viernes 13

¡Se muy bien que hoy es sábado 13, no viernes 13!, pero lo que quizás no conozcan es el origen de esta "maldita fecha". Cuyo nacimiento se remonta a 1307, hace exactamente 700 años. ¡Lastima que no coincidió en el día de la semana!

En días pasados he venido comentando sobre la tan conocida Orden de los Pobres Caballeros de Cristo del Templo de Jerusalén y su aclamado juicio. Siete siglos exactos han pasado desde que acontecieron estos trágicos y a la vez fabulosos sucesos, los cuales, han generado más de 300 volúmenes de información, tanto literaria como ensayística.

No he pretendido en post anteriores contar la historia de los templarios, y no lo haré ahora. Sobradas narraciones inundan la red sobre el tema. Solo voy a referirme a hechos curiosos, como el origen del fatídico día.

Felipe el Hermoso, Rey de Francia, ordenó la detención de todos los miembros de esta orden religiosa un día como hoy. En aquellos tiempos, las comunicaciones entre los diferentes estados de una nación se realizaban mediante mensajeros, es decir, muy lentas. Nadie podía garantizar que unas ordenanzas, por muy reales que fueran, se cumplieran en tiempo y forma.

El monarca francés, cuyo objetivo supremo era apoderarse de las riquezas atesoradas por los miembros de esta orden, ideo un eficaz recurso para evitar que los templarios pusieran a salvo sus riquezas:

Emitió la orden de captura en un sobre lacrado (con sello real) y con indicaciones precisas de no abrirse hasta el viernes 13 de octubre de 1307. Llegado ese día, los agentes encargados del orden, abrieron el sobre –imagino que al unísono– y se apresuraron a cumplir con su deber. Detener a todos los miembros de la Orden del Templo.

Triste día, muchos caballeros, tomados por sorpresa se resistieron a ser detenidos. Pagaron con su vida.

La orden religiosa más poderosa acababa de ser borrada de la faz de la tierra, Felipe, jamás halló sus riquezas... una leyenda comenzaba a florecer...

La enigmática piedra brasileña

En septiembre de 1872 el entonces presidente del Instituto Histórico y Geográfico de Brasil, el Marqués de Sapucahy, recibió por correo un sobre proveniente de un tal Don Joaquín Alves da Costa, hacendado residente en Paraíba, localidad del este Brasileño.

La misiva contenía una hoja de papel cubierta de misteriosos signos que ocupaban unas 8 líneas. Junto a la incomprensible inscripción venía una carta donde se explicaba el origen de la misma...

El señor da Costa narraba como unos criados suyos, mientras acarreaban unas piedras, descubrieron una maciza loza, fracturada en cuatro partes y cubierta de extrañas inscripciones. Enseguida ordenó que la llevarán a su casa y mandó llamar a un hijo suyo, letrado y educado en un centro docente para aristócratas, para que copiara las inscripciones suponiendo que eran importantes.

Don Joaquín, concluía la carta, expresando el deseo de recibir algún día al prestigioso erudito para conversar sobre el hallazgo.

El marqués, una persona mayor por aquellos años y neófito en asuntos lingüísticos, no supo identificar si se trataba de una escritura cuneiforme o jeroglífica. Por lo tanto, le dio la tarea de resolver el enigma a Ladislao Netto, un inmaduro científico que nada tenía que ver con la rama de las lenguas antiguas. El joven, comprometido con el anciano y poseedor del entusiasmo de los años mozos, se entregó con entusiasmo a la obra.

Después de algunos tropiezos iniciales llegó a la conclusión de que las inscripciones estaban realizadas en fenicio. Con ahínco se dio a la tarea de aprender esa lengua muerta. Paralelamente a esta labor, se propuso localizar el paradero del dadivoso latifundista, que hiciera tan importante donación a la ciencia, y cuya hacienda nombrada Pouso Alto esperaba encontrar. Aquí comenzaron los problemas...

Por aquel entonces, en Brasil abundaban los lugares designados con ese nombre. Por más que Netto preguntó a campesinos, entrevistó a terratenientes, indagó con funcionarios provinciales; nadie, ni siquiera los agentes del orden público habían oído mencionar al susodicho hacendado y mucho menos su enigmática loza.

Con el paso de los meses, comenzó a expandirse el rumor del descubrimiento hasta llegar a oídos del emperador Pedro II, monarca brasileño con ínfulas de rey ilustrado. Por orden suya, una copia de la inscripción acompañada de una descripción del hallazgo fue enviada a Ernesto Renan, especialista en religiones antiguas.

Renan, filósofo francés de renombre mundial se negó a descifrar la inscripción alegando que se trataba de: "¡Una falsificación falta de originalidad!". El testarudo emperador, no convencido con la respuesta del francés, ordenó a Netto que continuará las investigaciones.

Durante varios años, este tenaz joven trabajó sin descanso para descifrar la arcana frase fenicia grabada en la roca. ¡Todos sus intentos fueron en vano! En carta dirigida al Monarca, reconoce su impotencia... y da la razón a Renan. La Piedra de Paraíba cayó en el olvido.

Un siglo después, la prensa occidental, sedienta de noticias sensacionalistas y a la caza de mitos y leyendas, desempolvó la historia. Este fue el momento donde entró en juego un carismático filólogo norteamericano nombrado Cyrus Gordon. Experto en antiguos textos y máximo defensor de la autenticidad de la Piedra. Gordon dio a conocer que poseía una "copia fiel" de la misma, obtenida de una fuente "digna de toda confianza". ¿?

A finales de 1966, Gordon sacó a la luz una traducción de la inscripción, donde quedaba claro que ¡los fenicios habían visitado la América 2500 años antes de Colón! Su versión rezaba lo siguiente:

"Somos hijos de la tribu de Hanaan de Sidón, ciudad real. El mar nos lanzó a nosotros, marinos mercaderes, a la lejana costa de este país montañoso. Nos hicimos a la mar consagrando nuestra juventud y glorificando a nuestros Dioses y Diosas, en el año noveno del reinado de nuestro monarca Hiram. Zarpamos nuestros diez barcos del puerto Ezion Gaber situado en el Mar Rojo. Durante dos años enteros navegamos hacia el extremo sur de las tierras de Ham (África), pero la mano del Dios Baal dividió con una fuerte tormenta las naves y perdimos a nuestros compañeros de viaje. De este modo nosotros, 12 hombres y 3 mujeres, tocamos en estas costas. Nos asombran muchas cosas que vemos aquí. Rogamos la bendición de los grandes Dioses y Diosas..."
Menudo revuelo se armó en el mundo científico. Varios eruditos, fiándose de la autoridad de Gordon, se propusieron comprobar la traducción. Como resultado brotaron muchas incongruencias a las cuales el experto no supo dar respuesta. Su prestigio comenzó a tambalearse.

En 1971 Gordon formuló una nueva hipótesis, que rechazaba por completo su anterior traducción. En esta ocasión, el sabio estadounidense, afirmaba que la Piedra Brasileña, contenía un criptograma fenicio compuesto de dos claves: la primera oculta la fecha del trágico viaje al Nuevo Mundo y la segunda es una oración implorando a los dioses la salvación. A pesar de las muchas interrogantes que planteaba este nuevo problema, este investigador se negó a publicar esta nueva traducción, limitando así que otros especialistas pudieran comprobar sus palabras.

Hasta los días actuales este misterio sigue en pie. Muchas preguntas siguen sin respuesta. Preguntas tan simples como las realizadas por la periodista norteamericana Barbara Ford:
  • ¿Por qué el marqués de Sapucahy recibió la carta por correo y no por un recadero como era la costumbre de la época?
  • ¿Por qué el señor da Costa nunca llegó a entrevistar con el marqués?
  • ¿Por qué después de la primera misiva tan cortes de éste nunca volvió a aparecer?
  • ¿Por qué en el sobre de la carta había una dirección del remitente tan vaga?
Y lo más interesante:
  • ¿Por qué durante cien años ningún especialista ha podido ver el original?
Alguien tendrá respuestas a estas interrogantes o es que… la Piedra Brasileña jamás existió...

Pergamino de Chinon

Pergamino de ChinonContadas horas faltan para que emerjan de los Archivos Secretos Vaticanos las actas del proceso judicial contra los Templarios (Processus contra Templarios), causa que culminó con una declaración de herejía y quema en la hoguera de estos "Pobres Caballeros de Cristo del Templo de Salomón", acusados de escupir la cruz y negar de Cristo durante sus rituales.

Entre los escritos, de especial importancia para todos aquellos que esperan reivindicar la memoria de esta legendaria orden religiosa, existe uno conocido como: Pergamino de Chinon, localidad situada cerca del río Loira, y centro de detención de los mandatarios de la orden.

El documento es una transcripción del interrogatorio del Gran Maestro y otros dignatarios, llevada a cabo por un enviado del Papa Clemente V, en la cual los templarios lograron convencerlo de que sus ritos no eran blasfemos ni paganos y que ellos no eran herejes. Según el Pergamino, ¡Clemente V acepto el arrepentimiento y les otorgó la absolución en 1312!

Por razones que desconocemos, pero de seguro vinculadas a Felipe el Hermoso, Rey de Francia y promotor de la campaña contra la Orden, para hacerse con sus riquezas, el último Gran Maestre del Temple, Jacques de Molay, fue quemado en París en marzo de 1314. ¡Dos años después de que el Papa los absolviera!

Según la leyenda, durante su camino a la hoguera, Molay promulgó una maldición contra el rey y el Papa. Ambos murieron en menos de un año.

Aún hoy nos sobrecoge esta historia. Por fin, después de siete siglos, los espíritus de los Caballeros del Templo descansaran en paz. Su memoria ha sido revindicada.

Digitalizarán libros olvidados

Una de las mayores bibliotecas nacionales del mundo, la británica, recién comienza un proyecto de proporciones colosales: la digitalización de más de 100.000 textos del siglo XIX para ser consultados a través de Internet.

Lo curioso es que muchos de estos libros han permanecido ignorados para las generaciones posteriores a su publicación, ya que no volvieron a reimprimirse, generalmente por causas económicas, por haberse impreso lejos de los grandes centros editoriales o por no superar el gusto de las épocas.

Al cabo de dos años, escaneando diariamente alrededor de 50.000 páginas y ocupando un espacio de 30 terabits, los primeros 25 millones de páginas podrán ser accesibles por medio de dos opciones, inicialmente a través de una herramienta de Microsoft que permite la búsqueda de libros y, posteriormente, en la página en Internet de la Biblioteca Británica.

Este nuevo proyecto viene a sumarse al que esta realizando Google en cinco de las mayores bibliotecas mundiales: las de las universidades de Stanford, Harvard y Michigan, la de la biblioteca pública de Nueva York y la de Bodleian en Oxford.

A este ritmo de acontecimientos editoriales, no está lejos el día en que podamos acceder a la memoria histórica impresa más grande jamás concebida, desde la pantalla de un ordenador.
Biblioteca británica
Biblioteca Británica

Foto de la semana - Just...

Just
Autor: Lasadh (Sherri)
Año: 2007

La última bruja de Europa

En la fría mañana de 1782, una lluvia pertinaz cae desde el amanecer. La plaza de Gladis está húmeda, el lodo ensucia los zapatos, mancha los pantalones de los hombres y los vestidos de las damas. Poco importa. Desde temprano han acudido para ocupar los mejores puestos. El espectáculo que esta por comenzar bien vale la pena.

Por el este ya se levanta un murmullo que pronto será algarabía. Un grupo de soldados, gritando ordenes se abre paso violentamente entre la multitud. Detrás de ellos viene la carreta enjaulada.

Atada con cadenas a una esquina, una mujer alta, bien proporcionada, de cabello oscuro, tez sonrosada y ojos marrones miran el suelo. Anna Goeldi, así bautizada, está demacrada, su cansado rostro refleja profunda resignación. Ha perdido toda esperanza.

Ya en medio de la plaza, la cautiva se sabe el centro de atención, sin embargo siente la sensación de ser observada de modo distinto. Levanta la vista y lo ve. Allí, apartado del sordo barullo, esta él; alto, fornido, en silencio. Su duro rostro no refleja ningún sentimiento, ni un solo remordimiento aflora de su alma, a pesar de ser el causante de toda su desdicha. Sus miradas se encuentran, por un momento la mente de Anna viaja al pasado...

Recuerda el día en que comenzó a trabajar como criada en aquella recia casa de cuatro pisos. Imponente, con el blasón familiar de los Tschudi coronando la fachada. Estaba alegre, el poder emplearse con una acomodada familia le iba a dar sustento por largo tiempo, solo debía portarse bien, cumplir con el trabajo y ser sumisa.

Los primeros tiempos fueron tranquilos, el trabajo compartido con otras sirvientas se hacía sin mucho esfuerzo y la paga era buena. Más todo era el preámbulo de la tormenta que estaba por desatarse, rabiosa, cruel, inhumana, con la oscura intención de no saciar su furia hasta acabar con su vida.

Ese día llegó. Era un domingo en la mañana. Ella limpiaba las escaleras distraída cuando sintió una mano acariciar su cabello. Rápida cual relámpago, se vuelve. El señor Tschudi la contempla:

–Eres hermosa –dice.

Anna se sintió desfallecer. Desde niña le habían enseñado a no meterse con hombres casados. El adulterio era seriamente castigado en Suiza. Evitarlos era la manera más inteligente de sobrevivir en este mundo dominado por los dogmas religiosos. Él se le acerca aún más.

–Señor, por favor, alguien puede vernos. –En vano se escuda Anna en este argumento, conoce que todos han salido. La señora Tschudi a la iglesia con las niñas y las demás sirvientas a sus casas. Solo ella, por ser de otro pueblo, vive en la casa de sus empleadores.

–Estamos solos, lo sabes.

Anna intenta resistirse, pero la mano del señor Tschudi la sujeta fuerte por la cintura. En su interior, este apuesto hombre la atrae y ella hace mucho tiempo no siente el calor masculino tan cerca. Se deja llevar, se besan. Sin saberlo ha sellado su destino…

– ¡Arderás en el infierno, bruja! –Este grito, resonando a su lado, la vuelve a la horrible realidad. Se voltea y ve a la señora Tschudi. El rostro congestionado por el odio, los ojos llameantes de ira. Jamás la había visto así.

De súbito, un haz de clarividencia envuelve a Anna. Los acontecimientos pasados van perfilándose entre la niebla de duda que los cubría. La señora Tschudi conocía su secreto y en silencio había preparado su venganza. El saberse engañada le excitó morbosamente la imaginación. ¡Las agujas! esa idea algo olvidada en este Siglo de las Luces había funcionado…

Cuando apareció la primera en la leche de las señoritas se armó un alboroto tremendo. Por suerte ninguna llego a beber. Los niños son ángeles y el cielo los protege. Sino como sería posible que el pote fuera derramado por su madre un segundo antes de comenzar a beber. A los dos días, el destino no fue tan propicio, esta vez el mal se oculta en un mendrugo de pan y por poco la señora Tschudi es victima del Maligno.

– ¡Eres una bruja, Anna Goeldi! –Grita descompuesta la pobre madre, al ver a sus hijas expuestas a tan salvaje peligro. – ¡Fuera de esta casa! ¡Inmediatamente!

La joven sirvienta, horrorizada, ve su futuro desvanecerse. Desesperada acude al señor, él impávido la rechaza. Sumido en el silencio, un pensamiento inunda su mente: si ella habla de su relación estará perdido. Su carrera política, ahora en ascenso, se desmoronará como un castillo de naipes. Debe procurar su silencio. Pero ¿Cómo?...

Un niño tira una piedra que golpea la frente de la condenada. Los soldados intervienen. La sangre brota de la herida. Siente dolor, siempre el dolor, pero este no es nada comparado con el pasado en prisión, con esos horribles hombres de negro, la fría pared, las cuerdas que la sujetaban por los pulgares y sobre todo la piedra atada a sus pies. ¡Dios cuanto sufrimiento!

Cuenta que Satanás, en forma de perro negro, se le apareció una noche para darle las agujas. Eso basta. Un cura, cuyo rostro ha olvidado, ordena que la desaten y le acerca un papel con signos indescifrables. Anna, iletrada, firma con una cruz. El dolor la había condenado…

La carreta ha llegado a destino. Sacada de su encierro. Los soldados la conducen, casi a rastras, al entablado. Allí la espera el verdugo. De su negra máscara sobresalen unos ojos sin expresión, en su mano derecha sujeta una enorme espada de hoja tan brillante que Anna ve reflejado su rostro. Cruel ironía el verse en el espejo que acabara con su vida. A su lado reposa un enorme tajo de madera.

El verdugo levanta sin esfuerzo el arma, apoya con delicadeza la cabeza de su victima en el tajo y aparta con sus toscos dedos los cabellos. Precaución necesaria sino quiere errar el golpe. Ella siente el aire fresco recorriendo su nuca; percibe un cosquilleo como el de las heridas que comienzan a sanar. Extraña sensación. Pasan segundos que le parecen horas. Escucha un zumbido, un sonido seco. Después nada, silencio. La muerte.



¿Se ha hecho justicia? ¿Se ha cometido un asesinato? No sabemos. Ha sido decapitada la última bruja de Europa.

Mi libro de otoño - José Larralde

Mi libro de otoño transita el silencio
de algun pensamiento cuando estoy conmigo
bebido de tiempo y en el horizonte
fruntal del espejo rebota la frente
de mis años viejos y mis años nuevos
y el prólogo eterno inconcluso y cierto
suspende un momento la letra redonda
y transita el sueño de paginas hondas
crecidas de anhelos estios y cierso

Es una paloma de papel cuaderno
mi libro de otoño callado y austero
mi libro de otoño marca mi destierro
de las arrogancias de todo lo incierto
de las falsedades de los desalientos
de la muerte oscura de quien roba cielo
sin ver que de abajo se aprecia el lucero.

Mi libro de otoño es hermoso y lento
historias humildes aves sin encierro
dolores que pasan sin odas ni premio
sin odios marrones que opacan el cedro
de los que se alejan epilogo adentro

Mi libro de otoño transita el silencio
de mi pensamiento cuando estoy conmigo
bebido de tiempo
quiero que lo leas
no es simple lo entiendo
te dará en la cara todo el sol de enero
lastimado el aire penderá el rocío
para que tus ojos brillen al leerlo
mi libro de otoño todo lo que tengo
humilde paloma de papel cuaderno
callado y austero.

Tiene una carilla con un punto al centro
la dejé exprofeso para que tu mano o quiza tu beso
le escriba las letras de todo mi tiempo
mi libro de otoño mi libro de otoño cerrará con eso.


José Larralde

Processus contra Templarios

En días pasados comentaba sobre los arcanos documentos atesorados por el Vaticano en sus Archivos Secretos. Por favor pontifical el próximo 25 de octubre podremos atisbar uno de los misterios que encierran sus bóvedas. Se trata de una serie de manuscritos que describen uno de los grandes juicios de la historia: el que puso fin a la Orden de los Templarios.

Las actas del proceso de la Inquisición contra los Caballeros del Templo a principios del siglo XIV conocidas como "Processus contra Templarios", saldrán a la luz en un inédito y exclusivo volumen que contiene 799 exactas reproducciones de este largo juicio.

Processus contra TemplariosLa publicación de esta obra forma parte de la iniciativa "Exemplaria Praetiosa", que consiste en la realización de ejemplares con tirada limitada de obras exclusivas conservadas en los Archivos Secretos Vaticanos. Brillante idea que acerca a todos aquellos devotos de la historia a un manantial inagotable de conocimientos.
...

Leyenda del legado del moro

Leyenda del legado del moroBajo este titulo se encierran tres fantásticos cuentos de Washington Irving que llega a mí poder en una edición de la Editorial Santillana. Desde las primeras líneas Irving, escritor dotado de una especial sensibilidad para lo bello, nos transporta a los asombrosos lugares de la España musulmana para contarnos tres historias dignas de Las mil y una noches.

En estos relatos: "Leyenda del legado del moro", "Leyenda del astrólogo árabe" y "Leyenda del príncipe al Kamel o El Peregrino del Amor", viajamos guiados por el autor, a través de las hermosas ciudades de Toledo, Sevilla y Granada en busca de tesoros escondidos, encantamientos y princesas cautivas en suntuosos palacios.

Irving evoca en sus textos los espacios que una vez habitaron los musulmanes: el Generalife, la Plaza de los Aljibes, el Zacatín, la Puerta de la Justicia y la magnífica Alhambra. Eterno enamorado de estos lugares, carga sus descripciones de una poesía envidiable para darle vida al mágico mundo que lo había cautivado. Tanta es su fascinación por estos lugares que escribe en el primer capítulo de Cuentos de la Alhambra (1832) "¡Qué país es éste para el viajero, donde la más mísera posada está llena de aventuras como un castillo encantado!"

Lo único "lamentable" en esta edición es su cortedad. Pequeño detalle este para nuestros egoístas sentidos, sedientos de poesía que incitan a las manos a hurgar en librerías para saciar la sed que nos invade.

Un sonido que aterrorizó a occidente

sputnikHace 50 años desde lo más profundo de la estepa de Kazajstán un grupo de científicos está a punto de realizar la mayor hazaña del hombre hasta el momento: el lanzamiento al espacio de una bola metálica de 87 kilos de peso dotada de cuatro antenas y dos transmisores de radio.

Una vez realizado el despegue, a bordo de un cohete R7, comenzó la angustia. El nerviosismo se apodera de todos, en aquellos días no existen medios para comprobar el éxito de la operación. La espera se alarga, por fin, al cabo de cien minutos la zozobra concluye. Por primera vez se escucha en los auriculares de los responsables de la misión, un sonido proveniente de la órbita terrestre: el "bip-bip" del satélite Sputnik. El primer ingenio del hombre colocado en el espacio, había completado con éxito una vuelta a la tierra.

Este acontecimiento pone los pelos de punta a los estadounidenses al detectar cuatro sobrevuelos de la esfera sobre su país. Imagínense la conmoción. Los medios de prensa occidentales estimaron que Moscú estaba en condiciones de producir misiles balísticos capaces de alcanzar cualquier blanco en el mundo o que decenas de sputniks podrían lanzar bombas.

El entonces presidente estadounidense Dwight Eisenhower, declara con desdeño que se trata de una "pequeña pelota en el aire", sin embargo, en privado convoca a una reunión con los más prestigiosos científicos de su país para lanzar una carrera espacial que desembocaría 12 años después con el primer humano en la superficie de la Luna.

Curiosamente los dirigentes soviéticos de la época no dieron mucha importancia al suceso, apenas se hizo seguimiento mediático al proyecto que ni nombre tenía ("sputnik" significa "satélite" en ruso). Pero una semana después las cosas cambiarían, como consecuencia de los eventos, el órgano oficial del Partido Comunista, el periódico Pravda, pública la información en portada a cuatro columnas, refiriéndose al lanzamiento como uno de los principales acontecimientos del siglo XX.

Una verdad se había impuesto: los soviéticos llevaban la delantera. En plena "Guerra fría" el lanzamiento era una prueba de la superioridad comunista en el terreno de los misiles.

Pueblos perdidos del Perú

Aún se habla en escuelas, bibliotecas o en una reunión familiar, sobre las leyendas de ciudades y pueblos perdidos que alguna vez leímos en un viejo libro o nos contaron nuestros padres cuando éramos pequeños. Por lo general, estos temas siempre relucen como cosa del pasado, ya nadie se adentra en selvas o desiertos siguiendo una ruta marcada en un viejo diario.

En una sociedad dominada por la ciencia y la tecnología podríamos creer que todos los rincones del planeta han sido explorados, que no queda lugar donde el “hombre civilizado” no haya pisado. Cuan equivocados estamos.

El pasado 28 de septiembre un grupo de ecologistas descubrieron en la selva del Perú a una tribu nómada de indígenas viviendo aislada de la civilización. Desnudos, portando flechas y habitando en casas de hojas de palmera a la orilla del río La Piedra, este grupo formado por 21 personas, incluyendo niños y mujeres, fue visto y fotografiado desde el aire por una avioneta de una entidad estatal peruana.

Una vez más nuestro mundo grita que vive, respira y sueña, nos reta a explorarlo, a romper la existencia rutinaria de nuestras vidas para desentrañar sus más íntimos secretos, y llenar nuestra imaginación de utopías y fantasías. ¿Aceptamos el desafío?

Memorial del convento

Memorial del conventoUna obra maestra, de nuevo ese Dios de la literatura que es Saramago nos obsequia un magnifico ejemplar salido del mismísimo paraíso.

Ni un solo instante me he distraído, ¡es increíble! Esta novela exenta de los clásicos diálogos –estilo propio del escritor, – narra la construcción del Convento de Mafra en Portugal, ordenada por el Rey Don Juan V en pago a una promesa realizada a un fraile franciscano si Dios lo dotaba de un heredero. A la par, se desarrolla una historia –que llega a fundirse con majestuosidad a la trama principal, –y narra las peripecias del Padre Bartolomeu Lourenço de Gusmão, precursor de la aeronáutica e inventor del globo aerostático y dos jóvenes enamorados, él soldado manco, ella mujer con poderes sobrenaturales.

Desde el inicio quedamos prendidos a este texto. Sumergiéndonos en el Portugal de principios del siglo XVIII, transitamos por sus calles y palacios, nos asomamos a la vida cotidiana de la nobleza y el vulgo, somos partícipes de los más íntimos secretos reales y eclesiásticos al extremo de llegar a compadecernos de sus vidas.

Este libro es literatura recomendada para todos aquellos que sueñan viajar por los pasillos de la historia guiados por la imaginación de este Genio.