Inconcluso IV

Agotado y muy cerca de desfallecer se encuentra mi cuerpo, con unas pocas horas dormidas cuenta mi cerebro para mantenerse activo, las energías se acaban y las ansias de escribir aumentan a cada segundo. Ayer el mundo celebraba su día, quizás el último de su existencia pues esta entidad también está agotada y para él no hay un cercano descanso que lo vivifique y lo cubra de nuevas energías. Su esperanza está dentro de las voluntades humanas pero las buenas escasean cada día más. Que haremos cuando no quede ninguna. Nada, no estaremos. Hoy se le entregó el Premio Cervantes a Gelman en un día que según dicen murió Miguel y William aunque eso es mentira, aunque yo quiero creerlo pues así doy más impulso a mí agotado espíritu. Gelman, vuelvo a ti que posees una voluntad de oro, rebosante de gratitud pero sobre todo a prueba de olvido, tú que no arrinconas el pasado e intentas que el mundo tampoco lo haga y sientes el frescor del pasado en tú rostro a cada mañana… ¡Enhorabuena!

1 comentarios:

Sirena Varada dijo...

En su discurso de aceptación el poeta argentino dijo que la lectura del Quijote le había proporcionado manantiales de consuelo.
Espero que en tus ansisas de escribir también encuentres un manantial para sobrellevar el agotamiento y las pocas horas dormidas.