La memoria de la perra Laika comienza a rescatarse. Aunque ni todas las acciones del mundo podrán justificar la gran injusticia que se cometió con este animal es un consuelo saber que vivirá eternamente en la memoria de todas las personas de buena voluntad. Un recuerdo que se verá materializado en forma de estatua cerca del Instituto de Medicina Militar, lugar donde se desarrollaron los tristes acontecimientos que para algunos fue el gran logro de la cosmonáutica soviética.
La figura de bronce que perpetuará su memoria consiste en uno de los segmentos de un cohete espacial que se transforma en una mano humana sobre la que yace Laika.
Víctima de la carrera espacial y de la guerra propagandística que enfrentó durante varias décadas a la Unión Soviética y Estados Unidos, la perra Laika fue el primer ser vivo en viajar al espacio, triste destino ya que la capsula espacial carecía de sistema de retorno. Se obró de esa manera para satisfacer el ego de un gobernante que no tuvo reparos en sacrificar a este pequeño ser con tal de lucir su poderío.
Laika, un perenne recuerdo
Etiquetas: Ciencia y Tecnología, Historia
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