Razón de ser

¡Un fin de semana sin escribir! Una eternidad alejado de mi espíritu, he sentido que me faltaba el aire, cuan necesarios se vuelven estos pequeños espacios íntimos y a la vez públicos en los que tantas personas se expresan. La cifra se eleva a varios millones de blogs alrededor del mundo, rozando temas tan variados como personalidades poseemos los seres humanos, bueno y los no humanos también, en algunas ocasiones me he tropezado con bitácoras dedicadas a mascotas. ¿Serán tecleadas por ellas? Todo es posible en este universo virtual en donde asumimos naturalezas añoradas con la insensatez de volcar las ideas que jamás tendríamos el valor de exponer en público.

No pienso que la cantidad de blogs se deba a una necesidad imperiosa de escribir, al menos no en la mayoría, si fuera así los cuadernos y bolígrafos hubieran vividos agotados en las librerías en la era pre-internet y el mundo estuviera cubiertos de libros que encerrarían millones de historias, casi tantas como almas vivimos en este planeta. La proliferación de estos se debe al oculto y casi nunca confesado placer de ser leídos, a saborear el instante en que recibes un correo informándote de que alguna persona dejó un comentario en una entrada reciente, en esos momentos el corazón late deprisa y rezas callado por que sea favorable la opinión que te espera al final del post.

Yo escribo por las dos razones, no lo voy a negar, sería estúpido si lo hiciera pues me estaría engañando. Amo la literatura desde que tengo uso de razón, escribir siempre fue una necesidad en mi vida aunque lo hacía con menos frecuencia en el pasado. No porque sabía que los cuadernos que llenaba terminaban cubiertos de polvo en un rincón del viejo librero que me acompaña desde niño sino porque aún no había alcanzado el nivel de conciencia necesario para darme cuenta de lo importante que es expresarse, no por los demás sino por ti mismo, por la relajación que produce el crear vida de la nada, es como jugar a ser Dios. Fabricar un mundo con seres que siempre te van a acompañar, que nunca traicionaran y vivirán junto a ti hasta el momento en que desaparezcas.

1 comentarios:

Sirena Varada dijo...

Vengo a tu blog con frecuencia porque me resulta un lugar muy relajante y ameno, y ahora me alegra saber que te gusta tanto que dejemos comentarios en tus entradas.

Tienes la suerte de conocer los motivos que te impulsan a escribir, yo desconozco los míos y tampoco siento necesidad de hacerlo. Pero coincido contigo en que escribir es dar vida a algo que de otra forma no existiría. Escribir es una forma de vivir en fantasía, humor y libertad.

Un abrazo desde España