Los Gimnosofistas

Leyendo a Baudolino de Umberto Eco, un libro que comentaré en cuanto concluya, tropiezo con un concepto filosófico que llamó poderosamente mi atención, se trata de los Gimnosofistas que significa filósofos desnudos. Este término fue acuñado por los griegos en referencia a cierto grupo asceta hindú que Alejandro Magno encontró en sus campañas conquistadoras por Asia. En Baudolino, Eco expone la visión del mundo de estos hombres a través de un dialogo con uno de los principales personajes del libro, es tan genial su concepción que no pude resistir la tentación de exponerlo en esta bitácora. Ahí se oculta una verdadera enseñanza, excelente pero alejada de nuestra mente occidental lo que la hace prácticamente utópica y por ende inalcanzable…

Cito:

— ¿Quiénes son más, los vivos o los muertos?
— Los muertos son más, pero no se pueden contar ya. Por lo tanto, los que se ven son más que los que no se pueden ver.
— ¿Qué es más fuerte, la muerte o la vida?
— La vida, porque el sol, cuando surge, tiene rayos luminosos y relucientes, y, cuando se pone, parece más débil.
— ¿Qué es más, la tierra o el mar?
— La tierra, porque también el mar se apoya en el fondo de la tierra.
— ¿Qué ha venido antes, la noche o el día?
— La noche. Todo lo que nace se forma en la oscuridad del vientre y solo después es alumbrado.
— ¿Cuál es la parte mejor, la derecha o la izquierda?
— La derecha. En efecto, también el sol sale por la derecha y recorre su órbita en el cielo hasta la izquierda, y la mujer amamanta primero por el pecho de la derecha.
— ¿Cuál es el más feroz de los animales?
— El hombre.
— ¿Por qué?
— Pregúntatelo a ti mismo. También tú eres una fiera que tiene consigo a otras fieras, y por el ansia de poder quiere privar de la vida a todas las demás fieras.
— Pero si todos fueran como vosotros, el mar no se navegaría, la tierra no se cultivaría, no nacerían los grandes reinos que llevan orden y grandeza al miserable desorden de las cosas terrenales.
— Cada una de estas cosas es sin duda una ventura, pero esta construida sobre la desventura ajena, y eso nosotros no lo queremos.


He suprimido algunas líneas que sirven para concatenar la descripción de la novela pero que sin dudas aquí no son imprescindibles. He dejado solamente las preguntas con sus respuestas que hablan por sí solas.