“Cambia la forma de ver las cosas, y las cosas cambiaran de forma”

La Semilla y el Campanario

Una semilla se vio llevada por un cuervo a lo alto de un elevado campanario, y cayendo en una grieta logro escapar a su pavoroso destino.

Rogo entonces a la pared que la protegiera, apelando a ella por la gracia de Dios, y alabando su altura y la belleza y noble tono de sus campanas. “¡Ay!”, continúo,”como no pude caer bajo las verdes ramas de mi antiguo padre y yacer en la tierra en barbecho cubierta por sus hojas, al menos tú no me abandones. Cuando me vi en el pico del cuervo cruel, juré que si escapaba terminaría mi vida en un agujerito.”

Ante estas palabras las pared movida por la compasión, ofreció gustoso refugio a la semilla en el sitio donde había caído. La semilla germinó poco después; sus raíces se extendieron entre las grietas de las piedras y empezaron a abrirlas; sus renuevos se elevaron hacia el cielo. Pronto crecieron por encima del edificio; mientras las retorcidas raíces se engrosaban, comenzaron a separar las paredes y sacar las piedras vetustas de sus antiguos lugares. Entonces la pared, demasiado tarde y en vano lamentó la causa de su destrucción, y en poco tiempo cayó en ruinas.

Leonardo Da Vinci

Cada vida una historia